En la etapa de la adolescencia las personas crecen y maduran rápidamente. Es un periodo de transiciòn entre la niñez y la adultez, el cual se afirma el “yo”, se descubre el “tu” y las personas aprende a asumir responsablemente las consecuencias de sus acciones.
Existe un número muy alto de embarazos adolescentes. Las condiciones actuales de vida favorecen las tempranas relaciones sexuales de los jóvenes. No obstante, la escuela y la familia hacen muy poco por la educación sexual de los niños y adolescentes. Existe una escasa o nula comunicación con sus padres o con la hermana mayor, sobre todo, en lo que concierne al sexo. Esto lleva a buscar y encontrar la opinión y el consejo de otros jóvenes de su edad con su misma inexperiencia y falta de correctos factores de conducta. Existe además un desmedido afán por entrar en contacto con “nuevas experiencias”.
Los adolescentes en edad cada vez más temprana viven el drama de la maternidad no deseada, con visos de tragedia frente al escándalo de la institución educativa, el rechazo de los padres y el desprecio o la indiferencia de los demás.
Sin preparación alguna para la maternidad, llegan a ella las adolescentes y esa imprevista situación desencadena una serie de frustraciones, sociales y personales.
El 40% de las mujeres en países en vías de desarrollo tiene un parto antes de cumplir 20 años. Muy pocos de estos embarazos son planeados o deseados por las adolescentes. Muchas de ellas son forzadas por las presiones sociales a tener matrimonios tempranos y embarazos tempranos, o son resultado de adolescentes a las que se les negó libre acceso a anticonceptivos. El embarazo en adolescentes puede tener consecuencias adversas para la salud tanto de corto plazo como de largo plazo.
Las madres adolescente pertenecen a sectores sociales mas desprotegidos de nuestra sociedad y, en las circunstancias en que ellas crecen, su adolescencia tiene características particulares como por ejemplo una mala historia en el rendimiento escolar, existe un alto índice de abandono precoz de los estudios, sobre todo en las madres más jóvenes.
El aumento del número de embarazos adolescentes en los hogares de bajos recursos, sin ser un problema nuevo, es altamente preocupante, pues desnuda las carencias de los programas que el Estado ha elaborado para atender estas duras cuestiones sociales
El embarazo adolescente se ha constituido en una de las causas actuales de generación de pobreza tanto de las madres como de los hijos y por lo tanto es importante que se desarrollen políticas públicas para abordar el problema.
